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Conocé al bombero de Saldungaray que se emocionó hasta las lágrimas

02.10.2018 18:05

Pablo César Esmoli soñaba con ser parte del cuartel. Se acaba de recibir, con mucho esfuerzo. La foto se la sacó sus esposa en el momento en que conoció los resultados del examen. Es albañil, panadero y tiene dos hijos.

Pablo César Esmoli es el ejemplo de que nunca es tarde para concretar un sueño. El suyo, desde chico, era ser bombero voluntario en el cuartel de Saldungaray y lo consiguió el pasado sábado, a los 36 años, tras rendir el examen de rigor luego de seis meses de entrenamiento.

   Por eso, se emocionó hasta las lágrimas al recibir el mensaje de texto que le confirmó que, por fin, luego de tanto esfuerzo, lo había logrado: iba a poder servir a su comunidad.

   Esmoli tiene dos empleos: es albañil por la mañana y elabora pan para una panadería, por la tarde. 

   Nacido y criado en el pueblo, sus hermanos también fueron bomberos, en el cuartel de Sierra de la Ventana.

 

Vive con su esposa -quien es administrativa en un supermercado- y sus dos hijos Alma , de 10 años y Simón, de 6.

   "No pensé que iba a lograrlo. Desde séptimo grado no me sentaba a estudiar. Por eso la felicidad y la emoción. Siempre quise ser bombero, desde muy chico", contó a La Nueva. con la voz entrecortada.

   Su familia lo apoyó en todo. De hecho, su hija Alma, es otra fanática del cuartel y espera poder convertirse también en bombero, por lo cual, junto a otros 29 chicos participa como brigadista.

   "Trabajo todos los días de 8 a 15 en la construcción y de 19.30 en adelante en una panadería. Hice un gran esfuerzo para aprobar los siete módulos y estoy muy agradecido con mis compañeros. Fueron muy buenos compañeros, somos todos muy unidos", contó

Junto con él también se convirtieron en bomberos Jairo Blanco -su cuñado, policía de Saldungaray-, Luis Carabajal, Lucas Cetolini, Ezequiel González, Agustín Irigoyen y Sergio Trujillo.

    El cuartel quedará conformado con 21 servidores del cuerpo activo. 

   "El año pasado, si había un incendio en las sierras, por ejemplo, los bomberos que iban lo hacían sin reemplazo, porque cada uno tiene además su empleo. Estaban 12 o 14 horas apagando el fuego, muertos de cansancio", señaló.

    El cuartel está a cargo de José María Andersen, quien fue el encargado de trasmitir la buena noticia de la aprobación del examen.

   Betina Blanco, esposa de Esmoli, contó el momento que vivió la familia mientras esperaba los resultados.

   "Fuimos a comer con unos amigos porque él estaba ya muy ansioso desde la noche anterior. Fue dificilísimo. Mientras estudiaba se agarraba la cabeza y llegó a pensar que no lo iba a lograr, pero no aflojó", contó.

   La prueba fue el sábado por la mañana y duró cuatro horas. Ese mismo día, por la noche, esperaban saber cómo le había ido.

   "Le pedimos al jefe del cuartel que por favor corrigiera el examen lo antes posible. Le dije:¡Por favor, o este hombre se va a infartar!", dijo.

   "¡Cuando recibió ese mensaje se emocionó tanto! Llorábamos todos porque sabíamos lo que él lo había esperado. Tomé la foto y la subí a Facebook. Estoy muy feliz por él. Se sintió muy querido por la gente. Para nosotros, como familia, fue muy importante", concluyó.

   

La nueva

 

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Creado por Julio Torreguitart