Ocho jóvenes empresarios de la zona que desafían la crisis con creatividad

29.10.2018 11:41

Cómo nacieron, crecieron, se desarrollan y proyectan sus iniciativas en un contexto inestable.

Anahí González
   agonzalez@lanueva.com   

   Días atrás, en Monte Hermoso, ocho proyectos de nuestra región —de un total de 30 que se presentaron— resultaron ganadores en distintas categorías en el certamen organizado por los Jóvenes Empresarios de la Federación Económica de Buenos Aires (JE-FEBA) y las Cámaras de Comercio de la región y pasaron a la final que se disputará a nivel provincial.

   Son de Bahía Blanca, Coronel Rosales, Coronel Pringles, Sierra de la Ventana y Monte Hermoso.

   Algunos son nuevos emprendimientos y otros; empresas consolidadas o camino a consolidarse. 

   Todos tienen algo en común: están liderados por jóvenes del sudoeste bonaerense con muchas inquietudes que un día dejaron de soñar con el proyecto propio para pasar a la acción.

   Se animaron a dar el salto.

   Hidromiel, el “elixir vikingo" de  Sierra de la Ventana

   Hidromiel es un emprendimiento que consiste en la fabricación de una bebida milenaria -que tomaban los vikingos- y que David Posse y María Casas, dos jóvenes empresarios de Sierra de la Ventana realizan con materia prima local.

   Todo empezó por inquietud de David -ávido autodidacta de los saberes vinculados a la mitología nórdica- hace unos 7 u 8 años empezó a investigar qué se consumía en la antigüedad y a probar recetas para compartir con amigos y familia.

   Hace un año y medio , aproximadamente, empezó a pensar en comercializar la bebida y a dar los pasos necesarios para alcanzar esta meta junto a su pareja y ladera en este emprendimiento.

“Menos la levadura y el lúpulo, que no se producen en la zona, el resto de los componentes, como miel, especias, frutas y el agua son de nuestra comarca”, contó Posse.

   “Tenemos algunas variedades, entre ellas una parecida al vino, con un sabor más complejo y la presentación del producto es en botellas de vidrio, como la cerveza”, dijo.

   La fábrica funciona en un pequeño espacio que la pareja alquila en Sierra de la Ventana. Allí producen unos 100 litros mensuales, que no alcanzan para abastecer ni siquiera la demanda del comercio local. 

Posse comentó que, en breve, espera lograr el doble de la producción actual,a partir de obtener financiamiento para comprar un fermentador. 

   “Recibimos asesoramiento y apoyo de la Cámara de Comercio local (CAMCOTISA) y hemos presentado el proyecto ante el Municipio para poder crecer”, contó.

   Por ahora, Hidromiel solo se comercializa en la comarca serrana. Entre las bondades de su producto, además del sabor, el emprendedor destacó que se trata de una bebida apta para celíacos, libre de gluten.

   La pareja produce, embotella, etiqueta y distribuye el producto en los puntos de venta. La falta de un mayor capital para tener un stock de los insumos necesarios, como baldes de miel, para elaborar el producto también dificulta el desarrollo.

   “Creo que Hidromiel funciona, y tiene posibilidades de seguir creciendo, porque la gente, al ver un producto artesanal, toma conciencia del esfuerzo que hay detrás y comienza a aparecer la empatía”, dijo.

   El consejo de este emprendedor para quienes estén iniciando un proyecto: “Que siempre piensen en grande pero con una gota de lógica. Una cosa es soñar y otra pensar. Que se animen a ofrecer no solo algo diferente sino algo que a ellos mismos les guste”, dijo.

   Fueron destacados en dos categorías: Desarrollo Productivo Local y mayor proyección. La página de Facebook es Scandium Hidromiel.

   Abako Desarrolladora de negocios on line, Bahía Blanca

   Bruno Palmieri es socio mayoritario y presidente de Abako, desarrollo de negocios on line SA, que brinda servicios en dos áreas: una de desarrollo de aplicaciones móviles y software para empresas y otra de marketing digital, social media, E-commerce. 

   Abako está inserta en el  ámbito local desde 2012 y, en los últimos años, logró incursionar como exportadora internacional de software

   Fue destacada en la categoría Proyección Internacional.

    Desde septiembre, la empresa logró convertirse en Google Cloud Partner para todo Latinoamérica, y atravesó la experiencia del desarrollo de una aplicación móvil para Noruega y algunos desarrollos para España.

   “Tenemos mucha demanda, hemos dado nuestros primeros pasos a nivel internacional, han sido muy buenas experiencias y hemos generado un buen flujo de trabajo”, dijo Palmieri.

“Las empresas que venden bien necesitan del comercio electrónico y marketing digital para expandirse y las que están consolidadas, pero están pasando una crisis, tienen espalda para reconfigurarse y moverse hacia lo digital”, dijo.

   Abako cuenta con un equipo de trabajo estable y colaboradores externos que se suman a los proyectos que van surgiendo. Palmieri estudió ingeniería electrónica en la UTN y en 2006 empezó a abocarse en posicionamiento en internet.

   Tuvo un primer proyecto exitoso para la UNS: el portal universico.com.ar para estudiantes universitarios de la región. De 2010 a 2013 fue Web Master de la página de la Municipalidad de Bahía Blanca y, en 2012, fundó Abako. Lo acompañan dos socios.

   “Cada año hay un desafío diferente. Al principio tenés que hacer un click en la mentalidad para dejar de ser emprendedor y empezar a pensarte como empresario”, dijo.

   “Pasás de vivir de lo que hacés a tener responsabilidades mayores, como empleados. Una vez que te capacitás y aprendés de los errores, el desafío pasa por tener visión para seguir creciendo y encontrar los recursos humanos adecuados. Por último, buscás consolidarte”, dijo.

   Monte: Terrica Textil y el desafío de trascender la escala local

   Carina Aiscar es una emprendedora de Monte Hermoso que estampa y tiñe telas a partir de técnicas como la impresión botánica -utilizando hojas y plantas naturales del entorno- y mediante tintes naturales, de forma artesanal.

   Luego, envía las telas al taller de costura Mamás Hacendosas, de Coronel Dorrego, quienes proporcionan la mano de obra para confeccionar productos para el hogar: almohadones, manteles, delantales de cocina y caminos de mesa, entre otros.

   Aiscar los comercializa a través de internet, ferias y showrooms. La técnica utilizada consiste en enrollar las telas con diversas plantas que obtiene de su entorno natural y luego hervirlas o cocinarlas al vapor para obtener piezas únicas. Fue destacada en la categoría Comercio Local.

   “Empecé a investigar que podía hacer y descubrí esta técnica. Estudié con Luciana Marrone, una genia de los tintes naturales en Buenos Aires y me capacité a través de cursos en Mar del Plata y Necochea”, contó.

   “No son todas las plantas tintóreas, por eso tuve que investigar mucho la vegetación local. Hice montones de pruebas para usar lo que tenía en el entorno”, dijo.

 Terrica Textil, la marca que hoy impulsa, tiene mucho del regreso a los orígenes ya que la emprendedora volvió a Monte hace un año y medio, luego de vivir seis años en Brasil, en Río de Janeiro, para estar más cerca de su familia y emprender algo propio.

   En Brasil trabajó en un estudio de arquitectura  y decoración, en relación de dependencia.

   Empezó a dar a conocer sus diseños exclusivos de forma más masiva en marzo de este año. “La mayor inversión fue la compra de telas, todo a pulmón, porque no tengo un equipamiento sofisticado. Uso mecheros, ollas y caños de pcv para enrollar las telas”, contó.

   “Invierto todo lo que genero porque es la forma de que esto crezca”, contó.

   Aseguró que lo más difícil para crecer en su negocio es el marketing. “Mi producto no es de consumo masivo, no es como un alimento. La persona que me compra un mantel o un almohadón no me vuelve a comprar enseguida”.

   “El mayor desafío es trascender la escala local. Cuesta pero se están abriendo caminos”, dijo.

   Obtiene apoyo y asesoramiento de sus padres, quienes durante años estuvieron al frente de un comercio en el balneario -un almacén- y tuvieron una empresa distribuidora mayorista de papel. 

   Pringles: Eco Plast, reciclado con impacto social 

   El proyecto EcoPlast que resultó ganador en la categoría emprendedorismo con impacto social se lleva adelante en un Aula Taller de la Escuela Nº 5 de Coronel Pringles en la que 25 alumnos de 4º, 5º y 6º año nucleados en una Cooperadora Escolar, fabrican accesorios con materiales reciclados.

   Este trabajo implica la fundición -por termofuisión- de bolsas de nylon para obtener telas con las que luego realizan originales diseños de mochilas, bolsos, portacelulares, bolsas para autos, bolsas para compras, billeteras, monederos y delantales de cocina, entre otros productos.

   La producción se vende en la escuela y a través de las redes sociales.  

Los chicos son socios, realizan la división de tareas y generan un fondo común de ingresos.

   En el mismo espacio, el Aula Taller articula con el Centro de Formación Profesional que brinda un curso de corte y confección abierto a la comunidad. A través del mismo, se producen mejoras en el producto y en la calidad de presentación. 

   Lumila del Río, directora del establecimiento educativo explicó que el impacto social de la iniciativa se da en dos vías facilita a los jóvenes una futura inserción laboral y cuida el medio ambiente”. 

   Duhau y sus Baldosas Antitrauma (Pringles)

   Manuela Duhau y su hermano son nietos de Arnaldo Duhau, fundador en Coronel Pringles de una empresa argentina con más de 50 años de trayectoria en la industria de los neumáticos para uso profesional.

   Fueron distinguidos por el producto Baldosas Antitrauma (en la categoría Relevo Generacional) línea que surge ante la necesidad de dar tratamiento a los scraps de goma vulcanizada generada en la actividad principal de la empresa. 

 Los pisos amortiguantes de impacto, realizados con caucho reciclado, se dividen en tres líneas.

   Por un lado, son pisos de seguridad muy eficientes a la hora de reducir los traumas originados por caídas, o golpes, a los que suelen  estar expuestos los niños en  plazas, patios de juegos, bordes de piscinas, jardín de infantes, etc.

   También se usan como pisos deportivos, ideales para gimnasios y como pisos técnicos para uso con animales donde funciona como antideslizante, para  evitar costosas lesiones.

   Destellos del Mar, de Monte Hermoso

   Natalí Grande, es técnica en Manejo Ambiental -estudió en el Colegio Juan XXIII- y se dedica desde hace un año a la fabricación artesanal y venta de velas ecológicas realizadas con cera de soja. 

   Vende dos tipos de velas: ambientales y para masajes, que llevan la marca Destellos del Mar. 

   “La cera de soja tiene una fusión baja, no libera hidrocarburos porque es un aceite vegetal, libre de parafina, no es tóxica. Podes aromatizar teniendo un ambiente sano”, dijo.

   “Las que son ambientales llevan macerados de productos para aromatizar el ambiente y las corporales se derriten para ser usadas como crema caliente”, contó.

   Natalí es Técnica en Gestión ambiental y tomó un curso de hierbas medicinales y macerado. El aprendizaje de elaboración de velas fue autodidacta. “Empecé a vender en ferias y a mostrar el proyecto a mis amigos y ahora distribuyo en Punta Alta y Bahía Blanca”, contó.

   Lo más complejo de ser emprendedora es organizar todos los eslabones necesarios previos a la elaboración del producto: contactar a los proveedores, evaluar costos y coordinar la recepción de los productos, además de las horas que hay que dedicarle a la producción y venta.

   Aseguró que el mayor rédito económico lo obtiene en temporada alta, en Monte Hermoso, ya que el resto del año, el ingreso es un complemento a su salario como docente en una Escuela Especial.

   Para crecer como emprendedora necesitaría tener mas tiempo para dedicar a la producción y capacitarse en marketing.

   “No me compré equipamiento específico, lo hago con los elementos que tengo en casa, es todo a pulmón y muy artesanal”, dijo.

   Caracol producciones audiovisuales, de Bahía Blanca

   Alexis Gentili, de Villa Iris (23 años) y Franco Tarantino, de Viedma, estudiaron juntos la carrera Tecnicatura en Emprendimientos Audiovisuales, en la Universidad Provincial del Sudoeste (UPSO) en Punta Alta, con un fuerte perfil emprendedor y al egresar se la jugaron: crearon en Bahía Blanca una productora audiovisual que hoy atiende la demanda de reconocidas firmas.

   Si bien ellos son apasionados por lo audiovisual aseguran que hoy lo que genera una mayor demanda es el marketing y comunicación a empresas. 

   “El marketing en las redes sociales es nuestro punto más fuerte. Muchas medianas y grandes empresas promocionan por internet sus productos y les brindamos desde el  diseño gráfico de video y fotografía hasta el desarrollo de la página web”, contó Gentili.

 “Gracias a internet no tenemos techo. Realizamos trabajos para Viedama, Patagones y Buenos Aires, entre otros puntos”, señaló.

   La productora genera también productos propios como Sport TV -medio dedicado a la cobertura de automovilismo de asfalto de las categorías zonales- y produce contenidos para programas televisivos, videoclips, producciones fotográficas, imágenes aéreas y streaming en vivo.

   “Lo más difícil fue tirarnos a la pileta y decir 'pongamos una productora'”, confió el emprendedor.

  Arrancaron con lo que tenían: un  par de computadoras y cámaras, y fueron creciendo a pulmón. 

   “De lo que íbamos generando guardábamos una parte para invertir y otra para nuestros gastos”, contó.

   Hoy, con los ingresos obtenidos, alquilan una oficina y tienen dos empleados. 

   “Un emprendedor tiene que animarse, más que nada, y después, meterle mucha pila. Cuando la carrera nos proponía no depender de un jefe, sino generar cosas propias, nos parecía una locura, hasta que nos animamos”, contó.

   "Al principio hay dudas sobre si va a funcionar, si te van a llamar o tenés que llamar", sostuvo. 

   De hobby a emprendimiento, de Punta Alta

   Con base de cartón para el esqueleto, enduido y engrudo, más pintura y detalles, Leonel Escalante, joven emprendedor de Punta Alta, realiza buques a escala -maquetas- desde los 8 años. 

   “De chico hacía carabelas con  nueces y como siempre me gustó fui perfeccionando mi técnica”, dijo.

   Fue creciendo de forma autodidacta hasta llegar a tener un stock navíos realizados a escala.

   Hoy, con 23 unidades disponibles para comercializar se convirtió en monotributista y planea convertir su hobby en un emprendimiento redituable.

   Leonel, es Técnico Superior en Construcciones Navales y Técnico en desgasificación de buques. 

   El año pasado trabajó en Francia, donde logró vender uno de sus diseños. 

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