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Para no quebrar, las estaciones de Villarino Sur ya venden la nafta premium a menos de $ 37 el litro

02.10.2018 18:09

La decisión la tomaron los comercios de bandera YPF y Shell. Es para competir con un expendio de Axion que hace días comenzó a funcionar 2 kilómetros al sur de Pedro Luro, que tiene los beneficios impositivos de la región patagónica. 

Juan Ignacio Schwerdt / jschwerdt@lanueva.com / @juanischwerdt

   Para evitar un colapso de las ventas, dos de las principales estaciones de servicio de la zona sur de Villarino tomaron la decisión de rebajar el precio de sus naftas, por lo que a apenas 120 kilómetros de Bahía Blanca ya venden el litro de premium a menos de 37 pesos.

   “Era eso o quebrar”, reconoció a La Nueva. un empleado de la YPF de Pedro Luro, una de las empresas que adoptó esta medida.

   El recorte de precios se tomó de urgencia, sacrificando rentabilidad de los expendedores y de las petroleras. No les quedaba otra si querían sobrevivir, ya que hace días abrió una estación de servicio Axion a apenas dos kilómetros de Pedro Luro que, por estar en territorio patagónico (al sur del río Colorado), está eximida del impuesto a los combustibles y vende sus naftas un 22% más baratas.

   A partir de la implementación de la rebaja, la YPF lurense vende el litro de Infinia a 36,23 pesos y, el de súper, a 31,95 pesos. La otra estación que modificó sus precios -como anticipó La Nueva. días atrás- fue la Shell; en este caso, la súper se comercializa a 31,97 pesos y, la premium, a 36,25 pesos.

   “Con estos nuevos precios estamos vendiendo muy bien, pero el sacrificio es enorme. De hecho, para tener la misma rentabilidad que antes vamos a tener que expender el doble de combustible”, refirió Elsa Christensen, socia propietaria de la estación Shell.

Naftas: cargar en La Pampa ya cuesta hasta $ 10 menos por litro que en Bahía y la zona

   “La diferencia de precios nos ayuda, por supuesto; en Bahía, por ejemplo, el mismo producto premium está arriba de 45 pesos. Este es un capítulo más de la distorsión que provocó la ley 27.209. Es una locura total”, refirió.

   La alusión a Bahía Blanca no es casual. La empresaria reconoció que tuvo que frenar a algunos bahienses que la llamaron para decirle que están dispuestos a viajar a Pedro Luro para cargar allí tanto el tanque de su vehículo como bidones.

   “Les dije que no, que ni se les ocurra. No vamos a cargar bidones ni carros. No vamos a entrar en una competencia desleal con los estacioneros de Bahía, ni vamos a permitir que alguien haga algo tan peligroso. No les vamos a hacer lo mismo que durante tres años sufrimos nosotros”, advirtió.

   “Yo sé que antes había gente de Pedro Luro que viajaba y se traía bidones con nafta, pero nosotros queremos ser coherentes. No queremos perjudicar a nadie por políticas lamentables que vienen del otro gobierno, que aún no fueron revertidas y que a nosotros nos hicieron tanto daño”, añadió.

   Christensen mencionó que en los últimos días sí han estado llegando a su estación vecinos de Hilario Ascasubi y Mayor Buratovich, poblaciones que distan de Luro unos 15 y 29 kilómetros, respectivamente. En ambas localidades hay estaciones de Petrobras, que siguen vendiendo la nafta súper a 38,93 pesos y, la premium, a 45,31 pesos.

   Aún se desconoce qué camino tomarán ambas expendedoras. Una alternativa es que también negocien con su firma petrolera una rebaja de precios, aunque aún no hay novedades al respecto. Un dato clave: sus dueños son también propietarios de la Axion que hace días abrió dos kilómetros al sur de Pedro Luro.

 

Una ley distorsiva

   La distorsión de los precios de los combustibles es provocada por la ley 27.209, aprobada y promulgada durante los últimos días del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en noviembre de 2015.

   Mediante esta ley se eximió del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) a todas las estaciones de servicio del territorio patagónico.

   Hasta ese momento las únicas beneficiadas eran las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, pero con la ley la medida se extendió a La Pampa, Neuquén, Río Negro, el departamento mendocino de Malargüe y el distrito bonaerense de Patagones.

   El resultado fue una notable caída del precio de los combustibles, lo que provocó que miles de conductores dejaran de cargar en sus localidades y empezaran a viajar hacia la zona beneficiada en busca de mejores precios.

   La consecuencia es obvia: mientras algunas estaciones patagónicas triplicaron su expendio en los últimos tres años, en sitios de nuestra región como Rivera, Villa Iris, Darregueira y Pedro Luro -los más cercanos al límite con la Patagonia- las ventas cayeron no menos del 40% al 50%.

   Otro efecto nocivo de la ley fue la creación de un mercado negro de compra y venta de combustibles que al día de hoy, con diferencias de precios de hasta 11 pesos por litro, sigue creciendo.

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Creado por Julio Torreguitart