La solidaridad abrió el camino para Álvarito

07.01.2026

Después de meses atravesados por la incertidumbre, el esfuerzo constante y la esperanza intacta, una noticia llenó de alivio y emoción a Coronel Pringles: Álvarito podrá viajar a México para realizar el tratamiento médico que necesita. El objetivo económico fue alcanzado gracias a una enorme cadena solidaria que tuvo su impulso final en un baile organizado por vecinos e instituciones locales.
La campaña demandó casi cuatro meses de trabajo ininterrumpido, con rifas, eventos y distintas iniciativas que fueron sumando voluntades. En ese recorrido, la familia encontró un respaldo que superó cualquier expectativa. Dai Trevisi, mamá de Álvaro, confirmó con emoción que finalmente se reunió la totalidad del dinero necesario y compartió lo que significó atravesar este proceso.
"Fueron meses muy duros, con la cabeza funcionando todo el tiempo, pensando qué más podíamos hacer para llegar. Hoy puedo decir que siento un alivio enorme, hacía muchísimo que no dormía una noche entera", contó Dai, reflejando el desgaste emocional que acompañó la campaña.
El empujón decisivo llegó durante el evento solidario del último fin de semana, donde el compromiso colectivo se hizo visible de manera contundente. "Fue impresionante ver a tanta gente trabajando sin esperar nada a cambio. Hubo personas que compraron entradas sabiendo que no iban a ir, solo para colaborar. Eso no se olvida más", expresó conmovida.
Dai relató que la confirmación de que el objetivo estaba cumplido llegó en pleno desarrollo del baile. "Cuando me dijeron que la plata que faltaba ya estaba, fue una emoción inmensa. Sentí que todo el esfuerzo había valido la pena", recordó.
Con la recaudación completa, ahora comienza una nueva etapa, centrada en la organización del viaje y los aspectos logísticos. La familia viajará completa: Dai, su pareja Agustín, Álvaro y su hermanita Alfonsina. "Entendimos que era importante estar juntos. Ya pasamos mucho tiempo separados y esta vez queremos acompañarnos como familia", explicó.
La estadía en México será de aproximadamente un mes. Durante ese tiempo deberán afrontar gastos cotidianos como alimentación y movilidad, por lo que no descartan trabajar mientras dure el tratamiento. "Si existe la posibilidad, vamos a hacerlo. Todo lo que sea para sostenernos allá y acompañar a Álvaro, lo vamos a intentar", aseguró Dai, destacando además que ya cuentan con una donación para el alojamiento.
Más allá de los desafíos que aún quedan por delante, la mamá de Álvarito subrayó el valor humano de lo vivido. "Me llena de orgullo mi pueblo. Siempre nos quejamos de muchas cosas, pero cuando realmente nos unimos, salen cosas maravillosas", afirmó. También agradeció cada gesto recibido, desde el aporte económico hasta las muestras de afecto y apoyo espiritual.
La historia de Alvarito vuelve a demostrar que la solidaridad puede transformar realidades y que, cuando una comunidad camina unida, los sueños más difíciles encuentran su camino.

El Diario de Pringles